viernes, 15 de agosto de 2014

Los trabajos periodísticos publicados.un pedazo de la verdad

24 febrero 2014

D


24.02.2014
12:48 PM

Dos trabajos periodísticos publicados por El Universal este domingo 23 de febrero, que vale la pena reiterarlos para que le gente los busque en el.universal.com o en la edición impresa y entienda de qué se trata este juego perverso, si acaso no lo han hecho ya, en el que los hermanitos criminales del Caribe, Fidel y Raúl Castro quieren imponer su ley usando a sus cipayos venezolanos.


Tomamos algunos párrafos de la nota firmada por Thábata Molina, titulada así: Cicpc identificó a implicados en muerte de Bassil Dacosta. Sigue un sumario:  Un escolta del ministro Rodríguez Torres y su asistente entre los sindicados.
La División Contra Homicidios del Cicpc logró identificar a los cinco implicados en el homicidio de Bassil Alejandro Dacosta Frías (24), quien murió el 12 de febrero tras recibir un tiro en la cabeza en la esquina de Tracabordo, después de participar en una manifestación.

Según un documento de la policía científica, las personas implicadas fueron identificadas como José Miguel Domínguez Ramírez (34), alias "Miguelito"; José Giovanni Valladares López (29); Edgar José Lara Gómez (42); Andry Joswua Jaspe López (25), y Jonathan José Rodríguez Duarte, de 40 años.


A estas personas también se las señala de causar las heridas a Neixer Gabriel Arellano Sierra (18), primo de Dacosta; y a Nicolás Fidel Yánez Parasole, de 20 años.


Aunque en el mismo tiroteo fue asesinado Juan Montoya, coordinador del Secretariado Revolucionario de Venezuela que agrupa a colectivos de la Gran Caracas y el presidente Nicolás Maduro indicó que a él lo habían matado con la misma arma que a Dacosta, en este expediente no se hace ninguna referencia a su asesinato.


La policía científica identificó a los implicados gracias a los registros fotográficos y de video aportados por los medios de comunicación testigos del tiroteo, y las cámaras de seguridad de algunos edificios de la zona donde ocurrieron los hechos.


Mediante estas investigaciones se determinó que Jonathan José Rodríguez Duarte, de 40 años, fue una de las personas captadas por las cámaras disparando. Entre las evidencias colectadas por la policía científica y que lo incriminan está una pistola Glock 17, calibre 9 mm, serial LVH714; otra pistola Glock 19, calibre 9 mm, serial GNN416; una camisa manga corta blanca; un pantalón verde, marca 5.11 Tactical Series; un bolso marrón y un par de lentes de sol marca 5.11 Tactical Serie (que se presume era la ropa que cargaba el día del suceso); carnet del Ejército venezolano con su nombre; credencial del despacho del Ministerio de Relaciones Interiores Justicia y Paz a su nombre, con el cargo de Asistente del ministro, con fecha de vencimiento del 26-08-2015 y tres portes de arma emitidos por la Dirección de Armas y Explosivos.


En el caso de Andry Joswa Jaspe López (25), las evidencias que lo incriminan son una pistola marca Beretta, modelo PX4 Storm, serial PX3928L; pantalón de Jean negro, marca Wrangler, talla 34; chaqueta negra, un par de zapatos y unos lentes de sol Oakley; carnet de la PNB con la jerarquía de oficial y otro del despacho del Ministerio de Relaciones Interiores, que lo acredita como escolta del ministro Miguel Rodríguez Torres, con fecha de vencimiento del 11-09-2014, y una moto Suzuki DR-650. Antes de identificar a estas personas, la policía científica hizo tres inspecciones entre esquinas de Monroy, Tracabordo y Ferrenquín.



En el expediente no se menciona que Rodríguez Duarte supuestamente es funcionario del Servicio Bolivariano de Inteligencia y que el día de los hechos había en la zona otros funcionarios de ese cuerpo policial disparando contra un grupo de manifestantes que llegó a la Fiscalía General, en la avenida Universidad, tal como se aprecia en videos que han circulado por las redes sociales y los medios de comunicación.



Expediente, firmado por Joseph Poliszuk y Francisco Olivares titulado Fue una encerrona, arroja más claves:

No bastaron los perdigones ni las lacrimógenas; ni siquiera los proyectiles de pistolas 9 milímetros. Varios videos inéditos confirman lo que algunos testigos ya habían advertido desde la misma tarde del 12 de febrero: ese día el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional disparó otro tipo de balas cuyos casquillos fueron recogidos por los mismos funcionarios que accionaron las armas.

Además de las imágenes que han circulado en las redes sociales y la Web, una serie de testigos empiezan a filtrar nuevos documentos, que muestran a efectivos de la policía política apretando el gatillo de escopetas de las que en la noche ya no quedaban evidencias. Algunos funcionarios incluso se agacharon a recogerlas en medio de la misma contienda en la que murieron un joven que protestaba y el líder de uno de los colectivos que acompañan al Gobierno.


La Candelaria recibió el 12 de febrero a una masa de jóvenes que levantaban pancartas a favor de la liberación de los estudiantes detenidos en el Táchira, pero a las 2:30 de la tarde la protesta tomó visos de batalla. Desde entonces Venezuela es un polvorín.


"Fue una encerrona", relata un vecino. Los estudiantes forzaron a los colectivos a replegarse y en el forcejeo de las piedras y las botellas, subieron una cuadra desde la avenida Universidad hasta la esquina de Tracabordo, donde se vieron rodeados de cordones militares que impedían la salida por cualquiera de las esquinas de los alrededores.


Quienes rebobinan la película les parece extraño que la única barrera policial que desapareció fue la que permitió que un grupo de los manifestantes entrara al callejón donde finalmente cayeron las dos víctimas. Los efectivos de la Policía Nacional que habían estado impidiendo que los jóvenes pasaran de la avenida Universidad recibieron la orden de irse y minutos después de que se les viera descansando en la calle Este 2, aparecieron colectivos armados acompañados de efectivos del Sebin.



Esta historia fue reconstruida con relatos anónimos sin nombres ni apellidos. Nadie quiere exponerse, pero más de 20 testimonios coinciden en que lo del 12 de febrero fue una suerte de emboscada en la que si bien hubo un grupo de estudiantes que lanzaron piedras, encontraron pelotones que dispararon desde varios puntos.


Los impactos de bala de dos centímetros de ancho, que hay en la sede de Fundacaracas, son la mejor prueba de que 200 años después de la Batalla de la Victoria, los estudiantes que conmemoraban el Día de la Juventud encontraron otra contienda en la parroquia La Candelaria.


Solo en la fachada de ese organismo hay 10 impactos de bala, que coinciden con la posición de los mismos funcionarios que en las redes sociales aparecieron disparando al pie de los edificios Orlando y Acosta Ferro VI, desde la calle Sur 11 a la avenida Universidad, donde inicialmente se encontraban los estudiantes.

Esos funcionarios disparaban más abajo y a espaldas de la esquina de Tracabordo, por lo que la bala que mató al joven Bassil Dacosta, de 23 años, tuvo que salir de otro punto. Más que una batalla entre dos bandos, fue una refriega de piedras contra balas.


Cuatro días después del escándalo, Maduro respondió que esos funcionarios nunca debieron estar en lo que terminó como la escena del crimen. "Yo mandé a acuartelar al Sebin en la madrugada", dijo el domingo pasado, y el martes terminó destituyendo al director del organismo, Manuel Bernal, quien será sucedido por el mayor general Gustavo González López.

Este viernes, por su parte, sugirió que se trataba de una conspiración dentro de su propio gobierno. "Parece que compraron a algunos funcionarios, cuidado con los infiltrados", dijo. "Están detenidos parte de los involucrados que usaron armas, los que son funcionarios públicos los entregue inmediatamente".


La versión oficial indica que el alto Gobierno nada tiene que ver con esas acciones, pero sea como sea varios de esos funcionarios igual no  estaban obligados a respetar el acuartelamiento, porque eran escoltas de altos funcionarios. Es lo que cantan dentro del propio Sebin y también los uniformes que vestían.


Nota final: Aun en retirada y con el herido en hombros, el Sebin siguió disparando. Las cámaras de los alrededores también grabaron la manera como los efectivos se agachaban durante y después de la contienda, para no dejar constancia de las balas. A las 8:00 pm todavía había policías que montaban guardia para supervisar que ni siquiera quedaran rastros de la sangre derramada.


Ambas notas son versiones. Pero además de su valor periodístico, representan un valioso aporte para encontrar la verdad. Si es que quieren. Maduro y los próceres tienen la palabra.

CARTA DE UN ESTUDIANTE VICTIMA DEL COMUNISMO DE NICOLAS MADURO

17 febrero 2014



ESSTA ES LA EXPRESION DE UN JOVEN VENEZOLANO ACOMPAÑANTE DE LA PROTESTA ESTUDIANTIL VICTIMA DE LA REPRESION OFICIALISTA, ANTE UNOS VERDUGOS PROTEGIDOS POR CAPARAZON DE TORTUGA, ARMAS LOARGAS Y CORTAS, GASES ASESINOS, PEINILLAS,M GARROTES, MOTORIZADOS DEL PSUV, PAGADOS POR EL GOBIERNO CON DINERO NUESTRO, GUARDIAS NACIONALES SIN SENTIMIENTOS HUMANOS, AGRDEN A MANSALVA A ESTUDIANTES Q SOLO PROTESTAN CON SU VOZ Y PRESENCIA, LOS DESMANES DEL GOBIERNO COMUNISTA DE NICOLAS MADURO.Raul Gonzalez
"Un joven publica los siguientes mensajes en su timeline de Facebook:

Tuve miedo cuando escuché el zumbido de los proyectiles, tuve miedo cuando vi la sangre en el piso, tuve miedo cuando escuché el desgarrador grito de “asesinos”, tuve miedo cuando gritaron “al de la cámara” y por alguna extraña razón también tuve miedo cuando me enteré que el fallecido tenía mi edad.

Una señora mayor gritó “por qué no tratan así a los delincuentes?” Y creo que lo dijo con miedo. Un chamo que pudo haber sido Redman le pidió a los sujetos armados que bajaran sus pistolas y que pelearan sin cobardía; El fervor de su verbo me hizo saber de que el pana estaba tan cagado como yo.

Luego de que mataran a Basil el miedo se apoderó de todos, pero ese miedo se convirtió en una lluvia de piedras. Podría jurar que hasta se les afinó la puntería y todo.
Era el miedo lo que le daba adrenalina a nuestra arrechera.
Teníamos miedo, pero los cobardes estaban del otro lado.

Adicionalmente en otro mensaje, comunica lo siguiente:

No le preguntes a Leopoldo qué hacer. -el no lo sabe- Da el ejemplo y muéstrele el camino a Leopoldo.

Crees que lo mejor es protestar pacíficamente sin defenderte?, lo admiro.

Tienes la valentía para responder con piedras a las balas?, lo aplaudo.

Crees que lo mejor es resguardarte y proteger a los tuyos sin arriesgar más de lo necesario?, lo respeto.

Yo no te voy a decir qué hacer. Yo no te voy a juzgar si el miedo te gana. Yo no te voy a pedir que luches por mi. Sólo te pido que hagas lo que consideres más adecuado. Que hagas algo y pienses lo que hagas.

Si sabes escribir, escribe. Si sabes tomar fotografías, tómalas. Si te sobra una botella de vinagre o agua, regálala. Si tienes acceso a información que no sale en la televisión, compártela responsablemente. Si puedes cocinar, llévale comida a los que están dejando el pellejo allá afuera por el futuro de tus hijos.

En momentos de tiranía el silencio de los que no hacen nada, es el silencio de los cómplices. Sólo te voy a pedir algo más: por favor no seas cómplice de la atrocidad

CUAL ES LA NACIONALIDAD DE NICOLAS MADURO MOROS?


19 julio 2014

C


El comentario de cada tópico sólo intenta: Informar, formar e incitar (IFI)
Nicolás Maduro Moros se autodefine “Perro Colombiano”
Emerge a la vida el entredicho sobre el antes, durante y el después de su juramentación

Rafael Rivero Muñoz

Caracas, 21/04/13

@rarmuz

“… Una mentira no tendría sentido si la verdad no fuera percibida como peligrosa…”
Alfred Adler (1870-1937)

Basados en informaciones publicadas en los medios nacionales y extranjeros, se habrían planteado y comentado algunas dudas razonables sobre la condición de venezolano por nacimiento de Nicolás Maduro Moros; hecho que, de ser cierto, pondría en tela de juicio no sólo su reciente juramentación como Presidente de la República el 19/04/2013, sino todo el antes, el durante y el después de ese acto protocolar.

En entredicho de y en todo aquello que haya ejecutado Nicolás Maduro Moros desde distintas posiciones decisorias y ejercicio material de poder político.

Ahora resulta que a esas razonadas dudas planteadas y no refutadas, agrega el recién juramentado Nicolás Maduro Moros de su propia cosecha, un nuevo importante e indiscutible elemento a considerar.

Justo en su discurso por ante la Asamblea Nacional, el gabinete en pleno, varios presidentes de otros países y la mayoría de los representantes diplomáticos acreditado en el país, el día 19/04/2013 siendo las 14:35 horas, apenas a los 39 minutos de iniciado el discurso y en ciento treinta y ocho palabras, .

En otros términos, al autodefinirse como “Perro Colombiano”, una pública y delicada confesión que se suma a los elementos ya conocidos, que lejos de aclarar dudas las agravan.

Se sustentan y se han incrementado las razones para las dudas que existían, mientras Nicolás Maduro Moros, además de su cédula de identidad venezolana expedida por el Móvil 52 en Caracas, no presente y haga pública una perfectamente indubitable Partida de Nacimiento, tomada y certificada en un Registro Público, con expresa mención de folio y de página del Libro de Nacimientos del año que lo presentaron y que lo registra como nacido y presentado en el territorio de Venezuela; si es que allí nació.

De haber nacido Nicolás Maduro Moros fuera de Venezuela, Cúcuta como se tiene conocido por información de medios colombianos, tendrá que presentar así mismo, además de la cédula venezolana, también la Partida de Nacimiento certificada –con cita de folio y página– copia fiel del Libro de Nacimientos de la oficina pública donde fue presentado Nicolás Maduro García, su padre, si es que fuere él quien de acuerdo a las leyes vigentes le otorga el privilegio de ser venezolano por nacimiento.

Partida de Nacimiento de su madre, de quien ya es público que nació en Colombia y tiene ciudadanía colombiana y en cuyo caso, de ser ese otro el soporte de su ciudadanía por nacimiento, otros más serían los documentos a ser demandados y exhibidos.

Potencial capacidad técnica derivada de la duda que nace y se consolida ahora oficialmente en la propia voz del presidente electo y juramentado.

Insólita instauración, sembrada o impuesta en hechos y en derecho, sobre la cual eventualmente tomaría cuerpo una impugnación por ante cualquiera fuera la instancia nacional e internacional el acto de juramentación; extendido tanto de uno u otro sea el acto administrativo en particular como de todos y cada uno en su conjunto; especialmente, para sus declarados socios internacionales, cuando se tratare de actos de trascendencia y de relaciones regulares o extraordinarias con otros países.

Severo asunto para el antes y durante y si bien así en el adelante, significaría la impugnación de todos y cada uno los actos que a partir de la juramentación y asunción de Nicolás Maduro Moros al cargo de Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, sean de decisión y de ejecución no sólo bajo la orden, instrucción y firma Nicolás Maduro Moros, también se extendería la extraña e inédita situación creada, a toda la Administración del Estado venezolano como unidad política; asunto del ámbito de los expertos.

Expediente

Todo aquel que haya escuchado y prestado atención continuada y sostenida sobre el reciente discurso de toma de posesión de Nicolás Maduro Moros, podrá recordar una particular incidencia que, por boca y en la voz del propio juramentado, pone en la palestra un extremado y severamente grave detalle del momento político de Venezuela.

Detalle sobre el cual, a pesar de su importancia y trascendencia nacional e internacional, se ha prestado muy poca y más bien, ninguna atención en el antes, el durante y el después del acto de juramentación.

Entuerto nada claro

Voluntario o no, enrareciendo la solemnidad del acto de juramentación Nicolás Maduro Moros lanza a la comunidad venezolana a un inédito disparadero; sea porque la ignorancia[i] o la compulsión a la mentira[ii] hace aflorar una angustia interior del discursante; fuere porque ex profeso, como agente del G2 de Cuba y bajo instrucciones o no, se lanza una falsa especie, quizás a la búsqueda de producir un tirón activador de una imaginaria espoleta o disparador de una confrontación fratricida que, en términos bélicos, garantizaría de por vida a los Castros y sus herederos, el control y el dominio definitivo sobre Venezuela.

Si bien de acuerdo a las normas vigentes –Constitución 1.999[iii] y Ley de Nacionalidad y ciudadanía del 08/06/2004[iv]–, pudiere no impedir que un venezolano hijo de padre o madre venezolana nacido fuera de sus fronteras se postule, sea electo por votación popular y asuma la presidencia; también es cierto que, para asumir la más alta magistratura, los formalismos, esos extremos de ley que brindan piso político con total, absoluta e indiscutible e irrefutable legitimidad al ejercicio de la investidura, tienen que estar perfecta y cabalmente satisfechos.

Por ende, suficientemente solidificados en cualquiera sea el momento de ser o estar sujetos a un minucioso examen y comprobación en todos y cada uno de los supuestos postulados y pasos que las normas vigentes han previsto.

¿Quién oficialmente activa la consideración?

El propio Nicolás Maduro Moros, lanzando en su perorata una expresión que no es de uso común en Venezuela.

En el seguimiento en vivo minuto a minuto que reseña ayer la revista colombiana Semana, citando como fuente la señal en vivo de VTV y Telesur e información de AFP; en la nota de las 14 horas 35 minutos se registra el siguiente texto:

“… 2: 35 p. m. SUPUESTA NACIONALIDAD COLOMBIANA. Maduro se refirió al rumor de que su mamá era colombiana como una estrategia para desprestigiarlo. Aseguró que le decían “perro colombiano…”

En esas apenas 118 palabras pronunciadas por Nicolás Maduro Moros y reseñadas textualmente por la revista colombiana Semana, dos enormes y evidentes falsedades con tres derivados.

El primer trascendente derivado; en el mismo momento de proferir ese ofensivo, irrespetuoso y denigrante exabrupto y como respuesta directa, el presidente de Colombia Juan Manuel Santos Calderón y sus acompañantes, abandonan el acto y regresan a Colombia.

El segundo derivado, las probanzas de que el uso del argumento sobre la madre, lejos de silenciar acicatea a investigar, no sólo sobre el lugar de nacimiento de la madre, sino también del padre puesto que, si bien se alega éste tiene cédula y nacionalidad venezolana, habría que conocer y documentar el detalle de su lugar de nacimiento.

El tercero, la premura y lo trascendente que resulta a todos los efectos de hecho y de derecho, conocer, verificar, comprobar y documentar de forma irrefutable, el lugar de nacimiento del propio Nicolás Maduro Moros y en los extremos el de su padre y el de su madre.

¿Qué se tenía hasta ahora?

Nicolás Maduro Moros, afirma nació el 23/11/1962 y fue cedulado venezolano en Caracas, por la Unidad Móvil 52 donde le fue expedida la CIV N° 5.892.464.
Padre: Maduro García Nicolás, nació el 23/12/1927, fue cedulado venezolano en San Cristóbal; recibió Orden del Merito al Trabajo por disposición N° 7622 del 02/09/1988
Madre: Moros Acevedo de Maduro Teresa de Jesús, nació en Cúcuta el 01/06/29, tiene Cédula de ciudadanía de Colombia N° 20.007.077 registrada en la Registraduría Nacional del Estado Civil expedido el 09/12/1956 y no ha participado en los últimos procesos electorales en ese país; fue cedulada venezolana en Caracas por la Unidad Móvil 52.
Hermanas: 1. María Teresa de Jesús Maduro Moros, CIV N° 5.138.332, nació en Cúcuta Colombia el 21/12/1956 como indica su Cédula de Identidad, anestesióloga trabaja desde 1977 en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales; 2. Josefina Maduro Moros, nació 30/01/1960, fue cedulada venezolana en Caracas, Unidad Móvil 52, expedida CIV N° 5.892.463, trabaja en el Ministerio de la Defensa; Orden al Mérito en el Trabajo N° 134 27/05/2009; 3. María Adelaida Maduro Moros, nació el 20/07/1961; fue cedulada venezolana en Caracas Unidad Móvil 52, expedida CIV N° 5.892.462, funcionario del Departamento de Recursos Humanos de la Defensoría Pública de Venezuela.
Particulares detalles:
Teresa de Jesús, madre y María Teresa de Jesús, nacieron en Cúcuta y fueron ceduladas venezolanas.
Cuatro miembros de la familia, Teresa de Jesús, Josefina, María Adelaida y Nicolás Maduro Moros, fueron cedulados venezolanos en la Unidad Móvil 52 en Caracas el mismo día.
Los números de cédulas asignados a María Adelaida, Josefina y Nicolás Maduro Moros, son consecutivos 5892462, 5892463 y 5892464.
Referencias y comentarios conocidos:
En el norte de Santander se asegura que es nativo con partera y todo, del barrio Torcoroma, en Cúcuta.
Vecino al terminal de autobuses en Carora, el barrio pobre que se formó con desplazados de Gramalote y Salazar; jugó fútbol y hasta trabajó en las ardientes calles de Cúcuta; Wálter Cardona, consejero comunal de la Alcaldía, asegura que pateó el balón con él en la polvorienta cancha del sector, cuando tenía 11 años; pasaba por tener los 16 o 17, medía 1,60; vendía hayacas y bollos de maíz de una empresa familiar ubicada en un domicilio al que llamaban Casa Verde; ocupaba la mayor parte del tiempo como ayudante de un bus que viajaba a San Cristóbal (Venezuela); Édgar Rodríguez, quien fuera despachador de Expresos Bolivarianos 20 años atrás, tiene como referencia que Maduro fue chofer ahí.
En el colegio San José, que dirigió Emma por 19 años, Cecilia Mendoza habló de que Nicolás y sus tres hermanas eran la adoración de aquella mujer que esperaba cada Navidad para visitarlos en Caracas.
La Registraduría en Cúcuta confirmó que seis personas, entre ellos dos venezolanas, han pedido que les certifiquen si existe registro de Nicolás Maduro Moros. La respuesta ha sido negativa debido a que se “han extraviado algunos documentos de esa época; refiere Néstor Alonso López, el enviado especial del diario El Tiempo.
“… los misteriosos orígenes del presidente (e) de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros… en 1973, Carlos Andrés Pérez, candidato presidencial de AD, fue víctima de una brutal campaña de descrédito que puso en peligro su aspiración, justamente porque se afirmaba que no era venezolano… CAP se defendió y mostró pruebas de que había nacido en Vega de la Pipa, a pocos minutos de Rubio, municipio Junín del estado Táchira. El ex presidente nunca evadió las denuncias, al contrario, siempre defendió su nacionalidad…”
“… Tengo la leve impresión de que el comandante Chávez desconocía los orígenes de Nicolás. Si el líder del 4 de febrero hubiese sabido que tenía orígenes neogranadinos, probablemente no lo habría designado. Quién iba a pensar que el sucesor del Comandante Presidente iba a ser un paisano de Alvaro Uribe Vélez y de Francisco de Paula Santander…”
Década de los ochenta Nicolás Maduro Moros, alumno de la escuela de Formación Política Ñico López, en La Habana.
Afloran en este discurso nuevos elementos:

Una primera falsedad:

Como queda sustentado, no ha sido, no es ni será jamás un rumor lo que es un hecho de inapelable certitud según las informaciones de las que se dispone.
La mujer que se cita como la madre de Nicolás Maduro Moros, la que lo parió, se le conoce con el nombre de Teresa de Jesús Moros Acevedo de Maduro.
Teresa de Jesús Moros Acevedo de Maduro, nació en la ciudad de Cúcuta ubicada en Norte de Santander, uno de los 32 departamentos de la República de Colombia.
A Teresa de Jesús Moros Acevedo de Maduro, la parió su madre en Cúcuta, el primero de junio del año 1926.
Teresa de Jesús Moros Acevedo de Maduro, es colombiana; según las informaciones conocidas, el 09 de diciembre de 1956 a la edad de 30 años, se hizo presente, llenó los requisitos documentales y solicitó por ante la autoridad competente y le fue expedida en la ciudad de Bogotá, la Cédula de Ciudadanía de Colombia N° 20.007.077; según consta en los datos de la Registraduría Nacional del Estado Civil en Colombia.
Una segunda falsedad:

La despectiva expresión “Perro Colombiano”, no ha sido ni es conocida en Venezuela, para quien ha trajinado el área de seguridad pública los últimos y continuados 54 años; si bien un equivalente allende fronteras “veneco” (venezolano c… de m…) es muy conocida y de uso muy común en Colombia; en Venezuela sus equivalentes serían: “caliche”, “paisa” o “cachaco”.
No lo ha sido ni lo es de uso común de este lado de la frontera esa expresión “Perro Colombiano” citada por Nicolás Maduro Moros.
Si fuere cierta la expresión, sería entonces un hecho propio al circunscrito ambiente social donde convivió en su infancia, juventud y edad escolar y de trabajador; señalaría, oficialmente el mismo Nicolás Maduro Moros, en su propia voz, que desde muchos años atrás se le identificaba, señalaba y era conocido en su medio social como colombiano.
¿Dónde estamos, hacia dónde vamos?

Por la otra, de ser falso, la expresión de Nicolás Maduro Moros, como impacto mediático busca evitar, frenar, inhibir, casi prohibir bajo el riesgo de ser señalado y descalificado por conducta xenofóbica, cualquiera sea el proponente, demandante o quejoso; impedir la investigación, la comprobación, demanda o discusión pública de este tema imposible de ignorar, dada las implicaciones que de esa duda ya sembrada y razonada se derivan, incrementada severamente con esta particular y precisa mentira del 19/04/13 y que van:
Desde la invalidez total y absoluta de todo y de todas y cada una de las decisiones que hayan sido asumidas, tomadas, refrendadas y ejecutadas bajo las órdenes y firmas de Nicolás Maduro Moros en todos y cada uno de los desempeños, cargos públicos de elección popular o selección ejecutiva, en uno u otro Poder del Estado, desde el momento que ingresó a la administración pública; los de mayor trascendencia:
Diputado Asamblea Constituyente 1999; Diputado AN 2000; Presidente de la AN 2005; Canciller 2006, Vicepresidente 2012; Presidente encargado 2013; Presidente titular[v] 19/04/2013.
A la instaurada, sembrada e impuesta –en hechos y en derecho– potencial capacidad técnica que nace para la impugnación del acto de juramentación por ante cualquiera fuera la instancia nacional e internacional, uno u otro acto administrativo en particular, especialmente cuando se tratare de actos de trascendencia y de relaciones regulares o extraordinarias con otros países y/o, de todos y cada uno los actos que a partir de la juramentación y asunción de Nicolás Maduro Moros al cargo de Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, sean de decisión y ejecución no sólo por Nicolás Maduro Moros, sino de todo el Estado venezolano como unidad política.
A la brevedad

Se impone aclarar este entuerto puesto que, no sólo la legitimidad sino también la legalidad del gobierno de Venezuela instaurado a partir de la juramentación de Nicolás Maduro Moros, están severamente comprometidas.

Que Nicolás Maduro Moros haya nacido en el barrio Tocoroma de Cúcuta, Norte de Santander Colombia, no es el problema; el asunto está en que se hayan cumplido todos los extremos pautados por el cuerpo de leyes de la República para calificar y ostentar la ciudadanía de venezolano por nacimiento y para eso no, basta ni bastará exhibir la cédula de venezolano.

Conclusión

Desde el momento en que Nicolás Maduro Moros se autodefine públicamente como “Perro Colombiano”, abunda en soporte a la razonada duda planteada y con ello estalla, emerge a la vida el entredicho sobre el antes, durante y el después de todos sus actos como funcionario electo o selecto.

[i] En sus expresiones discursivas: “… Pata en el suelo…”; “… Estado Margarita…”; “… CORPOVEN…” por Corpoelec; “… El que vote contra Nicolás Maduro le cae la maldición de Macarapana…”; entonar la letra del himno nacional de Cuba; “…. dígame todos esos niños, yo voy a construir escuelas para nuestros niños mongolicos, niños especiales…”; “… en el autobús con los ministros a recorrer toda Venezuela y recortar las cabezas que haya que recortar…”

[ii] No tiene que tener ninguna razón o motivación especial; la mentira compulsiva, comportamiento automático aprendido. “… La conducta del mentiroso compulsivo tiene su raíz en los vínculos más primarios… aquellos que lo han formado como sujeto… personalidad según la educación y el contexto en el que se vive…”, Miriam Mazover, psicóloga.

[iii] Gaceta Oficial del jueves 30 de diciembre de 1999, N° 36.860: “… Constitución de la República Bolivariana de Venezuela… De la Nacionalidad y de la Ciudadanía … Sección Primera: de la Nacionalidad… Artículo 32 ° … Son venezolanos y venezolanas por nacimiento:… 1. Toda persona nacida en el territorio de la República… 2. Toda persona nacida en territorio extranjero, hijo o hija de padre venezolano por nacimiento y madre venezolana por nacimiento… 3. Toda persona nacida en territorio extranjero, hijo o hija de padre venezolano por nacimiento o madre venezolana por nacimiento, siempre que establezca su residencia en el territorio de la República o declare su voluntad de acogerse a la nacionalidad venezolana… 4. Toda persona nacida en territorio extranjero, de padre venezolano por naturalización o madre venezolana por naturalización, siempre que antes de cumplir dieciocho años de edad establezca su residencia en el territorio de la República y antes de cumplir veinticinco años de edad declare su voluntad de acogerse a la nacionalidad venezolana… Sección Segunda: De la Ciudadanía… Artículo 39 °… Los venezolanos y venezolanas que no estén sujetos o sujetas a inhabilitación política ni a interdicción civil, y en las condiciones de edad previstas en esta Constitución, ejercen la ciudadanía; en consecuencia, son titulares de derechos y deberes políticos de acuerdo con esta Constitución… Artículo 40… Los derechos políticos son privativos de los venezolanos y venezolanas, salvo las excepciones establecidas en esta Constitución…. Gozan de los mismos derechos de los venezolanos y venezolanas por nacimiento los venezolanos y venezolanas por naturalización que hubieren ingresado al país antes de cumplir los siete años de edad y residido en él permanentemente hasta alcanzar la mayoridad… Artículo 41… Sólo los venezolanos y venezolanas por nacimiento y sin otra nacionalidad podrán ejercer los cargos de Presidente o Presidenta de la República, Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva, Presidente o Presidenta y Vicepresidentes o Vicepresidentas de la Asamblea Nacional, magistrados o magistradas del Tribunal Supremo de Justicia, Presidente o Presidenta del Consejo Nacional Electoral, Procurador o Procuradora General de la República, Contralor o Contralora General de la República, Fiscal General de la República, Defensor o Defensora del Pueblo, Ministros o Ministras de los despachos relacionados con la seguridad de la Nación, finanzas, energía y minas, educación; Gobernadores o Gobernadoras y Alcaldes o Alcaldesas de los Estados y Municipios fronterizos y de aquellos contemplados en la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional…. Para ejercer los cargos de diputados o diputadas a la Asamblea Nacional, Ministros o Ministras; Gobernadores o Gobernadoras y Alcaldes o Alcaldesas de Estados y Municipios no fronterizos, los venezolanos y venezolanas por naturalización deben tener domicilio con residencia ininterrumpida en Venezuela no menor de quince años y cumplir los requisitos de aptitud previstos en la ley… Artículo 42… Quien pierda o renuncie a la nacionalidad pierde la ciudadanía. El ejercicio de la ciudadanía o de alguno de los derechos políticos sólo puede ser suspendido por sentencia judicial firme en los casos que determine la ley…”

[iv] Ley de Nacionalidad y Ciudadanía (Dada, firmada y sellada en el Palacio Federal Legislativo, sede de la Asamblea Nacional, en Caracas a los ocho días del mes de junio de dos mil cuatro. Año 194º de la Independencia y 145º de la Federación…. Única: Se deroga la Ley de Naturalización, publicada en la Gaceta Oficial de la República de Venezuela N° 24.801 de fecha 21 de julio de 1.955 y todas las demás disposiciones que coliden o contravengan lo dispuesto en esta Ley… Declaración de voluntad… Artículo 10. La declaración de voluntad de acogerse a la nacionalidad venezolana formulada por los hijos o hijas nacidos en el exterior, de padre o madre venezolanos por nacimiento o por naturalización, se hará conforme con lo dispuesto en el Reglamento de esta Ley y se inscribirá en el Registro Civil de la jurisdicción del último domicilio de sus padres en el territorio de la República…. Prueba de la nacionalidad… Artículo 11. Son documentos probatorios de la nacionalidad venezolana:… 1. La partida de nacimiento… 2. La cédula de identidad… 3. La Carta de Naturaleza publicada Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela… 4. El pasaporte… 5. Cualquier otro documento que, a juicio del órgano competente en materia de nacionalidad y ciudadanía, demuestre la nacionalidad venezolana… Imposibilidad de privación de la nacionalidad venezolana por nacimiento… Artículo 12. La nacionalidad venezolana por nacimiento no podrá ser revocada o suspendida, ni de alguna otra forma disminuida o privada por ninguna autoridad.

[v] 7) 48° Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, se juramenta como titular por ante la Asamblea Nacional el 19/04/13; 6) Presidente Encargado de la República Bolivariana de Venezuela sentencia del TSJ 22 de abril de 2013, lo cesa de su anterior función; se había juramentado el 8 de marzo de 2013; 5) 25° Vicepresidente de la República Bolivariana de Venezuela a desde el 10 de octubre de 2012; 4) Ministro de Relaciones Exteriores desde 7 de agosto de 2006 hasta 16 de enero de 2013; 3) 3° Presidente de la Asamblea Nacional, desde enero de 2005 hasta 7 de agosto de 2006; 2) Diputado de la Asamblea Nacional, desde agosto de 2000 hasta 7 de agosto de 2006; 1) Diputado de la Asamblea Constituyente, de agosto de 1999 hasta agosto de 2000

ESTEBAN PALACIOS UN TIO DE BOLIVAR

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22 julio 2014


JOSÉ FÉLIX DÍAZ BERMÚDEZ |  EL UNIVERSAL
martes 22 de julio de 2014  
Los méritos militares de don Esteban Palacios y Blanco, el más querido de los tíos de Bolívar, fueron los propios de un hidalgo americano quien llegó a ser Cadete del Escuadrón de Milicias de Voluntarios Blancos de Caballería de Caracas, Alférez graduado en 1792, Portaestandarte en 1794 y, finalmente, Alférez de la Primera Compañía del Escuadrón de Milicias Disciplinadas de Caracas en 1797.

Procedía don Esteban de una importante familia colonial: Su bisabuelo, don José de Palacios y Sojo, había sido Regidor y Alcalde Ordinario de Caracas, Capitán en las Compañías de Infantería Españolas de los Voluntarios en las que fue Teniente Gobernador. Su abuelo, don Feliciano Palacios y Sojo, fue Alférez Real Perpetuo por fuero de heredad de Caracas, ejerció el cargo de Procurador General, Alcalde de la Santa Hermandad y Regidor, recordado además por haber promovido la construcción de un puente que unió a la ciudad, la instalación de una fuente de agua en la Plaza Mayor y la colocación de sus portales,  lo cual testimoniaba sus desvelos ciudadanos. Igualmente fue Subteniente de la Compañía de Milicias y Capitán. Su padre, don Feliciano Palacios, fue Alférez Mayor de Caracas, Capitán de la Primera Compañía Miliciana de Blancos de la ciudad y participó en los difíciles sucesos de las rebeliones de Juan Francisco de León, cargo que ejerció hasta que ocupó el de Tesorero Diocesano de la Santa Cruzada y, por último, bajo la gobernación de don Luis de Unzaga, se desempeñó como Capitán en los tiempos de la guerra entre Inglaterra y España.

El empeño y la fidelidad como la que los Palacios se habían dedicado a la carrera de las armas era notorio en la Provincia y entre los hijos de don Feliciano cuatro de ellos fueron oficiales que prestaron servicios en los Reales cuerpos. Sobre don Esteban destacaron sus superiores: "la aplicación y amor con que sirve", y que: "ha asistido a todos los ejercicios doctrinales con bastante aplicación y adelantamiento", entre otros. No obstante ello, reiteradas solicitudes de ascenso le fueron demoradas retardando innecesariamente su carrera.

Los muchos intereses de su anciano padre en Miranda del Ebro, en Burgos, en Cádiz, en Sevilla y en la Corte de Madrid, así como también los de su hermana María Concepción: "viuda del Coronel don Juan Vicente de Bolívar, y con cuatro hijos menores", tal y como refería, justificaron que solicitase don Esteban en 1791 una licencia por dos años para viajar a España.

La muerte sorpresiva de su hermana y luego la de su padre le hizo considerar su regreso a Venezuela al haber sido nombrado: "tutor y curador de su sobrino carnal don Simón de Bolívar y Palacios, que es menor de 12 años, y siendo sus mayorazgos crecidos y su edad tierna", lo cual hacía preciso: "atender en conciencia a aquellas obligaciones tan justas, como también a cuidar sus propios intereses". Sin embargo en virtud de su permanencia en España, el tío Carlos se encargó de la tutoría propiciando litigios y diferencias. Don Esteban amonestó a su hermano no habitase en la casa de Bolívar: "para no excitar la crítica pública de que te prevales de la curatela...".

Don Esteban representó para Bolívar la presencia entrañable de su: "querido tío"y de su: "buen padrino". Le llevó a España y estuvo a su lado donde se aseguró que recibiera una buena educación en materias como lengua, historia, matemáticas, esgrima y baile, "a todo se prestó siempre dócil y contento". Junto a él presenció Bolívar las contrariedades de la vida cortesana de Madrid.

Años después Bolívar evocó ante él los recuerdos de una época feliz: la imagen de su madre con la cual don Esteban guardaba parecidos, sus hermanos, sus parientes, los primeros juegos, los regalos del padrino generoso y solícito. Ante él desbordó sus sentimientos, lo más entrañable del pasado, lo más significativo del presente, lo más enaltecedor del porvenir. Ante él se condolió Bolívar del sacrificio y del horror, la sangre y los padecimientos que sufrieron los suyos y lamentaba que la ciudad en que todos nacieron y vivieron, la que fue culta, hermosa y distinguida, ya no existía, desaparecida en medio de tantas desgracias y catástrofes pero que sin embargo, enaltecida en los fastos de la historia, se negó a ser sumisa, se negó a ser esclava, ciudad inconforme y rebelde que simbolizó en todo tiempo el fin de los tiranos y en la cual al decir de Bolívar: "sus cenizas, sus monumentos, la tierra que la tuvo, han quedado resplandecientes de libertad", y así se lo testimonió a su tío a quien denominó pleno de afectos y memorias: "mi segundo padre".

Don Esteban fue diputado suplente por Venezuela ante las Cortes liberales de Cádiz entre 1810 y 1814 y apoyó junto a los parlamentarios americanos las reformas políticas, la libertad de imprenta,  la igualdad de derechos, la amnistía para los rebeldes, la eliminación de la esclavitud. Murió en octubre de 1830.