PlanetaVenezuela
miércoles, 19 de agosto de 2009
EL TCNEL CHAVEZ CALIENTA LA CALLE Y SU CAIDA
Para hablar en la jerga de béisbol, deporte que tanto apasiona al Presidente, podemos afirmar que de un tiempo a esta parte el comandante Chávez perdió el home. Es decir, que sus políticas estratégicas que antes dejaban boquiabiertos y descontrolados a las máximas figuras de los partidos tradicionales y novicios, a la sociedad civil, en fin, a todos, por su aparente preclara “inteligencia” hoy día consideramos que el presidente Chávez está lanzando puro piconazos. Dándole mucho trabajo al catcher para retener los bolazos de un pitcher que traspapeló la zona de strike. De manera que, al contrario de lo que muchos piensan, la aprobación de la nueva ley que regula la materia educativa es una excelente oportunidad para el sector democrático del país, es única, bajada del cielo, asimismo. ¿Por qué es así? Sencillamente porque ahora le sobran razones y motivaciones para que los venezolanos se manifiesten en la calle. El jefe del Estado le hizo el milagro a la sociedad civil que se desgañitaba para que las voces disidentes se revelaran precisamente allí, en la calle, fuera de las cuatro paredes y le estrujaran en la cara sus errores, reclamaran sus derechos y desaprobaran sus despotismos displicentes. Este punto es el más álgido, me refiero al tema de la educación, la más sensible que todas las demás leyes que se han aprobado hasta ahora. Incluso, más, bastante más, que la ley orgánica electoral, aunque por supuesto menos grave desde el punto de vista político que aquella y por eso mismo alerto que se le preste mucha atención, mucho cuidado, ojo, con la cuestión electoral. El Presidente ciertamente que no da pie con bola cuando piensa que apurando el paso porque las circunstancias actuales no les favorecen, cuando por primera vez en tanto tiempo está en franca minoría, con un discurso echo jirones, descocido, entonces él considera de manera obtusa que este es el mejor momento para bajarle el volumen a las radios. Construir una fábrica de leyes al estilo cubano, amedrentar, intimidar y radicalizarse con el grupo que todavía le acompañan. Decía más arriba que suscribir esa ley de esa manera, un poco a lo Jalisco, es un craso error ya que a partir de ahora, precisamente desde el mismo momento en que la Asamblea Nacional la aprueba y el Presidente le pone el ejecútese, se abre para la oposición la gran oportunidad de su vida, lo que venía buscando desde hacía tiempo y no encontraba o no sabía como lograrlo. Nada más y nada menos que la oportunidad de gozar del respaldo irrestricto, incondicional, patria o muerte de varios millones de estudiantes, además de varias centenas de miles de padres y representantes, asimismo de varias decenas de miles de maestros y profesores. Del mismo modo de un altísimo número de la sociedad civil, incluyendo allí mismo una buena lista de compatriotas afectivamente próximos al movimiento socialista chavista. Los sectores democráticos tienen garantizados varios meses incesantes de protestas, de manifestaciones, de críticas y censuras al gobierno. Las calles serán un hervidero en mayor o menor grado según el cocimiento. Mientras tanto el Gobierno seguirá con su ineficiencia, continuarán aumentando los asesinatos, el hampa campeará, acosará la inflación, el desempleo engordará aún más y la corrupción, el raterismo, el bandidaje de las pirañas rojas se hinchará como el montón. Es muy probable entonces, ante esta situación imparable de alto malestar que se está generando como efecto de la puesta en marcha de la ley de educación, que en su desespero por buscar la manera de apagar ese mechurrio retomen de nuevo la lista de las 200 radios que están en desventura y resuelvan apagar unas cuantas más de ellas con la idea de ver como se quitan de encima ese soberano paquete en que se enterraron.
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